13 mayo 2017

Sangre caribeña.

El jueves por la tarde me bajé a la costa. Le había pedido el viernes libre a la jefa, ya que necesitaba desconectar. Además, aprovechando que ya se acerca el verano tenía ganas de bañarme y descansar un poco en el Mediterráneo. Le había pedido a un amigo que me dejara pasar un par de días en su piso de la playa y accedió con gusto.

Hay que reconocer que una buena amistad es cuando se te da aquello que ni siquiera has mencionado que necesitas. Por eso mi amigo le pasó mi número de teléfono a una chica que él conoce de allí sin que le mencionara nada. Gracias a las nuevas tecnologías pude chatear y conocernos. Así que cuando llegué el jueves por la noche ya estaba cenando con ella.

Es una chica caribeña, muy simpática, sonriente y activa, tres cosas que a mi me encantan. Además, tiene una picardía que me mostró ayer viernes cuando estaba bañándose en la piscina de la urbanización.


Estaba realmente hermosa con ese bikini azul marino y esa piel morena que me llamaba tanto que no podía dejar de mirarla ni un solo minuto. Se bañaba con tanto descaro que no podía dejar de contemplar su belleza exótica y la sensualidad de su cuerpo.

Aunque estábamos solos en aquella piscina, yo no tenía muchas ganas de bañarme; así que pude contemplarla un buen rato, con ese sexy bikini azul marino, mientras me calentaba más y más, y no porque estuviese tomando el sol, sino porque ella desprendía un moreno erotismo difícil de evitar. Ella es una auténtica delicia de seducción latina con sangre africana.


Yo insistía en no meterme en la piscina, no porque me gustara mirarla como se bañaba, que me encantaba, sino porque realmente no me apetecía. Pero como todas las mujeres de sangre latina, son impredecibles. Cuando logró convencerme de que entrara en la piscina, comenzó a mostrarme la sensualidad de su cuerpo aproximándose a mi y moviéndose como sirena en el agua, pero de improviso salió y me dijo que tenía que subir rápidamente al piso.


Así que allí me quedé yo, solo en mitad de aquella piscina enorme. Contemplando como se marchaba ella, dejándome con un calentón tremendo. Y es que, no me suele gustar mucho ir a la playa o a la piscina precisamente por eso, porque cuando la tengo tiesa casi parto los bañadores (que son muy pequeños y ajustados, todo hay que decirlo... cosas de la moda). 

De esa forma me quedé en la piscina acariciándome el paquete, e intentando ponerme de alguna postura disimulada, por si acaso había algún vecino curioso mirando desde el balcón. Pero tras recuperarme, me di cuenta que aquel no era mi lugar... sino que estaba con ella.


Me sequé un poco, recogí las cuatro cosas que me había bajado y decidí subirme al piso. Me di cuenta que ella llevaba las llaves, así que subí en el ascensor convencido de que iba a tener que tocar el timbre y además me esperaba una reprimenda, porque las latinas pueden pasar de un extremo a otro en un instante.

Pero mi sorpresa fue enorme cuando se abrieron las puertas del ascensor y me di cuenta de que la puerta del piso de mi amigo estaba entreabierta. Entré y me llevé una grata sorpresa al verla sobre el sofá, acariciándose dulcemente su sexo, que estaba más húmedo que su bikini.


No le dije ni una palabra. Dejé que siguiera tocándose el sexo, mientras se quitaba parte del bikini para mostrarme lo que yo no podía dejar de mirar. Y es que cuando se ve un sexo tan abierto y húmedo, es difícil, por no decir imposible, sentir un magnetismo inmediato que te pide que lo hagas tuyo al instante.


Entonces ella me preguntó que escondía "ahí". En un primer momento no entendí bien lo que me estaba diciendo. Pero enseguida me di cuenta que tenía la polla tan dura que el bañador estaba completamente tirante, lo que unido a que aún seguía mojado, dejaba claramente visible la silueta de mi tranca.


Ella se levantó y moviéndose sensualmente se fue acercando a mi lentamente. Yo pude observar esos tremendos pechos brunos, con unos pezones tan duros que podían haber cortado hielo. Eran perfectos, tan bonitos y tan duros que ojalá pudiera verlos a cada instante, porque desde que la vi así, al cruzar la puerta de este piso, no los he olvidado ni un minuto.

- Nena, me encantan tus tetas.


- Lo sé cariño... y a mi me gusta eso que tiene "ahí" escondido...

Entonces comencé a ser pícaro yo. Porque la sangre caribeña es muy sexual, pero la mía también lo es... y mucho. Así que me bajé un poco el bañador, dejé salir aquella tremenda polla dura de mis pantalones, que estaba tan tiesa que podía golpear cualquier objeto de esta casa que no es mía, escupí y me la froté sensualmente con la mano mientras ella me miraba fijamente la verga al mismo tiempo que se mordía el labio de gusto.


Por un momento se quedó sin aliento. Pero pronto recobró la compostura, me miro con los ojos encendidos en sexo, y sonriéndome se lanzó por lo que más deseaba en el mundo en aquel momento. Sin pensárselo dos veces, ella agarró fuerte mi polla con sus manos, y tirando de mi, se la llevó a la boca. 


Casi sin respirar comenzó a lamerme la polla con tanta fuerza, aspirando, chupando y lamiendo, que pensaba que me iba a correr en su cara en dos minutos. Y es que esos labios gruesos y cálidos, junto con esa profunda boca y las tremendas ganas de chupar una buena verga que tenía, me producían un placer infinito...


Su negra piel contrastaba con mi blancor, puesto que yo soy todo lo contrario. No obstante, el color rosado de mi larga verga, repleta de sangre, desaparecía una y otra vez en el interior de su amplia boca. Ella me miraba fijamente, porque una cosa si es segura, las latinas saben que hacer cuando chupan una polla, y además lo hacen poniendo todo su empeño en ello.


- Me encanta tu verga... -dijo ella con voz sensual-.
- Uffff... ya veo... -dije yo con la voz entrecortada a causa del placer supremo que me estaba provocando con su intensa comida de polla-.
- Allá en mi tierra, a los muy hombres como tu se les hase esto todos los días...


¿Qué podía yo responder a eso? Únicamente me puedo decir que me dan ganas de irme a vivir a Colombia, República Dominicana, Venezuela o dondequiera que existan mujeres así. Porque si es cierto lo que dicen (porque lo que hacen bien, ya lo sé, tal como estaba comprobando con esta mulata caribeña), aquello tiene que ser realmente el paraíso. Es para comprarme un billete solo de ida y no volver nunca.


Ella seguía comiéndome, lamiéndome y jugando con mi polla mientras yo vivía el placer divino en la tierra. Ya no me importaba si había cerrado la puerta de aquel piso o no (que si lo había hecho), y tan solo podía cerrar los ojos y disfrutar del viaje al caribe gratuito que estaba teniendo.


Podía haber estado toda la tarde así. Y puede que esta noche de sábado, que tengo que volver a verla, y mañana domingo por la mañana, antes de volverme a la ciudad para volver a currar el lunes, le deje que disfrute con mi verga sin tiempo límite, pero ayer estaba deseoso de penetrarla con intensidad, a ver si es cierto que las latinas son las mejores amantes del mundo.

Le saqué mi polla de la boca (por mucho que me costara) y la tumbé sobre el sofá. Ella comenzó a reír sin saber qué estaba tramando. Pero la puse de espaldas a mi y comencé a morderle ese culo duro de ébano, tan sensual que lo acariciaba con deleite mientras lo mordía poco a poco...


Con infinitas ganas de follármela, me puse tras ella y sin rechistar dejó que le metiera la tranca hasta el fondo. Aunque le costó asimilar en su cuerpo mi erección, ni se inmutó ni dijo nada, supongo que porque ella estaba todavía más deseosa de que me la follara que yo... y es que una caliente sangre latina, es mucha sangre...


Empecé a penetrarla mientras su duro culo permanecía impasible, en su sitio, a mis embestidas. Pero progresivamente fui subiendo de intensidad hasta que ella ya no pudo comenzar a gemir de una forma muy guarra... Está claro que las latinas saben como poner muy cachondas, aunque sea solamente con gemidos ante las intensas embestidas de un hombre.


La cogí del cuello y le di bien fuerte. Pero no todo lo fuerte que puedo llegar a dar, porque sabía que ella me iba a querer llevar al límite... y conmigo no se juega, porque siempre guardo más de un as en la manga a la hora de follar.

- Mmmmmmmm... ¡me encanta!


Ella estaba totalmente encantada de que me la follara en esta postura. Parecía que la iba volviendo loca por momentos. Aunque supongo que, si fuese por mi, probablemente seguiría sentado en el sofá mientras ella disfrutaba de mi tranca. Pero en el sexo hay que saber dar tanto como recibir... pues de eso mismo se trata, en el sentido literal.


- ¿Le gusta mi culo?
- ¡Mucho! ¡Tal vez demasiado!
- Mmmmmmmmm... ¡Píntala como quiera!
- ¿Eso que quiere decir?
- ¡Que me siga follando así!


Empezaba a animarse la tarde y era ella la que no me dejaba respirar ni un segundo. Se movía con esas caderas tambaleantes a mi verga, cuyo movimiento me daba tanto placer que me dejaba KO... y con mucho motivo, pues no hacía otra cosa que mirar su espalda moviéndose arriba y abajo, follándose a mi verga como Dios manda.


Reconozco que tenía un culo impresionante. Era perfecto, en dureza, en textura y con esa piel negra que le daba el toque final que lo hacía irresistible. Además, allí estaba mi polla dura, percutiendo con intensidad para que no se olvidara que yo también puedo acercarme a ese ideal de hombre impresionante que muchas buscan.


- ¡Mmmmmmm... qué rico! ¡Vamos papito, no pare!

A mi esa expresión de "papito" me da un poco de risa. Pero soy un hombre abierto al mundo y se que el sentido de esa palabra es muy bonito, ya que se trata de un hombre realmente atractivo para las mujeres. Lo cual, viniendo de quien viene, y en esta situación, es todo un halago.


Sus caderas caribeñas estaban sin control, moviéndose sexualmente en todas direcciones lo cual me mataba y me resucitaba a la vez. Así que le dije al oído que se pusiera encima, porque quería ver esas caderas moviéndose sobre mi verga de la forma más sexy posible.

Ella no dudó ni un instante. Al cabo de unos segundos ella estaba sobre mi moviendo sus caderas de una forma tan sexy que hubiera reservado un billete a América en aquel mismo momento... porque esas caderas negras eran gloriosas.


El sudor sobre aquella piel negra y en continuo movimiento solo hacía que brillara todavía más. Por si fuera poco, no me daba tregua. Y yo lo prefería así. Si una cosa admiro de las mujeres, sean del caribe o de cualquier otra región del mundo, es que no se achanten con nada y consigan sus objetivos, sexuales o no, cueste lo que cueste.


- Perdóneme, pero muy chuchona...
- No sé lo que significa, pero me da igual, no tengo que perdonarte nada porque eres una auténtica diosa follando.


Saltaba sobre mi polla con una fuerza, intensidad, movimientos de su cadera y su dura piel negra del caribe, de una forma que me hipnotizaba... La verdad es que mientras escribo este relato espero que lleguen las diez para verla de nuevo y, con suerte, aunque creo que la suerte no me va a faltar, para follármela, de nuevo, así o de mil maneras diferentes más, esta misma noche.


Hay momentos, sobre todo en verano cuando estoy en pleno acto sexual con una mujer que me provoca muchísimo, que siento que mi polla va a reventar. Por primera vez en este 2017 sentía que tenía tanta sangre en la entrepierna que me iba a estallar la polla, al mismo tiempo, me sentía un poco mareado, desubicado... Es algo normal, máxime cuando tengo a una mulata de sangre caliente follándome con tanta magnitud y potencia.


Ella saltaba sobre mi de una forma que me hacía perder la noción del tiempo y del espacio. No sabía ni donde estaba ni qué hora era. La verdad es que, como he contado en el principio, necesitaba desconectar tres días del trabajo, ¿y qué mejor forma de desconectar del trabajo que con un polvazo así?

- Mmmmmmmm... -gemía ella mientras trotaba sobre mi-.


- Ahora déme...

Como los deseos de una buena folladora son órdenes para mi, la tumbé sobre el sofá y comencé a penetrarla mientras la miraba fijamente a los ojos. Quería que supiera que ya era el momento de alcanzar el clímax, y que me la iba a follar con todas las consecuencias hasta el final. Había llegado el punto de no retorno.


Ella me miraba constantemente a la polla, como si tuviera que comprobar, como yo, que aquello no se trataba de un sueño. Supongo que cuando tienes muchas ganas de follar, haga mucho tiempo que lo haces o no, uno se quiere asegurar y sacar alguna foto mental para después recordarla y deleitase. Ella quería disfrutar de mi verga y contemplar como follábamos en ese piso de la playa.


Sus pechos estaban perfectamente puestos en su sitio. Duros y redondos, se movían en cada una de mis embestidas. Ella, como buena folladora, sabía que me estaba fijando en ellos, así que comenzó a usar sus brazos para tocárselos mientras yo la penetraba. Ahora me ponía más cachondo y sentía como mis ganas de correrme crecían y crecían a cada instante...

- ¿Le gustan verdad?
- ¿Y a quién no? No he podido dejar de mirarlos desde que estabas en la piscina.


- ¡No me diga esas cosas!
- Es la verdad... igual que decirte lo buena que estás o lo caliente que eres a la hora de follar. 
- Mmmmmmmmmm... ¡Qué cosa más verraca este polvo! 

Después de esa expresión, yo me reí, mientras le daba una buena tunda a base de embestidas y pollazos intensos sobre aquel sofá, que ni me acordaba que no era mío, pero desde luego, cuando yo me pongo cachondo, pierdo un poco la noción de ciertas cosas... por suerte. Para follar, hay que tener ganas, querer sentirlo con toda su intensidad y olvidarse del resto de cosas por un rato.


Yo sentía que ya me iba a correr y deseaba hacerlo sobre esa piel negra, esa piel de ébano que me encantaba. Ella me miraba desafiante, sabiendo que el momento se acercaba y estaba a mi merced. Hay miradas que matan... otras miradas ponen cachondo y otras son la unión de ambas cosas, la suya era precisamente ésta.


Así que, cuando sentí la llamada de mis testículos para vomitar sobre aquella excepcional caribeña todo mi semen, yo no pude más que sacar (con pena) mi verga de su interior, coger mi rabo con la mano derecha y correrme sobre su piel.

- ¡Así me gusta joder!
- A mi también me gusta así... -dijo con una sonrisa en la cara-.


¡Uffff.. me pongo cachondo solo de relatar lo que pasó hace apenas unas horas! ¡Qué ganas tengo de volvérmela a follar esta noche!

26 comentarios:

  1. Ahora entiendo mejor eso de "pon una nota de color en tu vida" y eso del "color caribeño y e fuego en la sangre" :-)

    Besos de Pecado.

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    1. No todo depende del color Mag, sino del cómo, y en este caso ella ha sabido hacerlo de maravilla. Fuego en la piel y en el alma.

      Besos de Pecado.

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  2. Que Ricura y buena cogida le dieron y su voz que no se calla de pedir verga y decir Papi que rico.

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    1. Muchas gracias.

      Puedo suponer por tus palabras que te ha gustado esta "cogida" tan "rica", porque cuando a mi me piden verga, no puedo evitar dar todo lo que soy y todo lo que tengo para disfrutar al máximo del sexo en pareja, sea con una caribeña o no.

      Besos.

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  3. Pues eso… maravillosa danza caribeña!! Puro fuego…

    Bsoss acalorados…

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    1. ¡Gracias Ginebra Blonde! La danza del amor y el sexo siempre es puro fuego, pero además cuando das con una persona que sabe quemarse de la mejor manera posible, entonces ya es perfecto...

      Besos.

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  4. ¿Me echabas de menos? Yo a tu polla sí.
    Quiero que me folles.

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    1. Siempre se te echa de menos Lujurias Carnales...

      Espero que pases más a menudo y me deleites con tus intensos comentarios, porque creo que te has perdido más de una entrada en mi blog. Espero que disfrutes como tú ya sabes... siendo una auténtica lujuria carnal.

      Besos.

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    2. Los comentarios intensos y complejos se alejan de lo que realmente buscamos. Hoy voy al grano, directo, conciso, y qué ven mis ojos... te haces el loco...?
      Soy una chica bastante ocupada y no puedo pasar todo el tiempo que me gustaría aquí, aunque si podemos recrear nuestros propios relatos.
      Dejémonos de tonterías, ¿no? ¿Eres o no eres un macho dominante?
      Besos

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    3. Sabes perfectamente cuál es la respuesta a esa pregunta. No es por hacerme el remolón, es solo que los detalles a esa pregunta no se dan en público... La realidad siempre supera a mis relatos de ficción.

      Besos.

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  5. Como dicen aquí: "Buon sangue non mente mai..." ["Buena sangre no miente jamás..."] ...y la sangre latina es muy, muy buena; para muestra, tu relato.

    Tentadores besos.

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    1. La sangre, sea del lugar del mundo que sea, lo importante es que sea muy caliente. Me gusta mucho esa frase que dicen ahí, me la apunto... ;)

      Besos.

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  6. Mmmm es super excitante esta entrada, y luego más me ha parecido después de leer a Lujurias Carnales que dice que quiere que la folles bufff ya es demasié, ójala hagáis un texto los dos juntos, sería tremendamente excitante.

    Besos.

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    1. Muchas gracias María Perlada, la verdad es que la entrada es excitante porque la situación y la mujer lo fueron... más de lo que soy capaz de describir con palabras.

      En cuanto a Lujurias Carnales, veremos si está realmente dispuesta... porque del dicho al hecho hay un trecho, y en mi caso, el trecho es bastante grande y duro.

      Besos.

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    2. No he podido evitar leeros y os puedo asegurar que Lujurias Carnales está más que dispuesta. Puede que el impedimento esté en otra persona... hora, lugar y por qué no, vestimenta y allí se planta lujurias para hacer del pensamiento una realidad. Vamos María, habrá que convencer a este nuestro Pecados, ¿no? Desde luego sería una historia realmente explosiva.
      ¿Lo comprobamos?

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    3. Por supuesto, Lujurias, que hay que convencer a Pecados, para que hagais ambos una entrada conjunta, ya estoy deseando leeros, imagino tiene que ser mmmm incendiaria y explosiva al máximo.

      Besos.

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    4. Si tú lo pides, María, habrá que hacer esa entrada conjunta... ;)

      En cuanto a ti, Lujurias, mi disposición es clara. Contacta conmigo por privado y llevamos a la realidad lo que estamos deseando.

      Besos a las dos.

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    5. Mucho tiempo ya desde Mayo sin publicar, Pecados, espero que estés bien, se te echa de menos por el mundo bloger, y por cierto, ¿qué pasa de aquella entrada conjunta con Lujurias?

      Besos.

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  7. Un buen cambio de aires..sí señor..
    Me ha encantado...tanto o más que el resto de tus entradas...se nota la ociosidad de ella en cada detalle y esa locura que genera y degenera en tu...si que te gustan las morenas sí... ;)
    Con gusto desconectada yo también un poquito...
    Un beso guapo y disfruta mucho!!! Tu y yo nos entendemos ;) !!!!

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    1. Me gusta cambiar de aires... pero me gusta más encontrar el lugar idóneo donde disfrutar siempre de un aire fresco, cálido e intenso, para poder gozar de él cuando quiera.

      Un día de estos vamos a tener que hablar de vientos tú y yo... ;)

      Me alegro que hayas disfrutado con la historia, sé cuánto sabes apreciarla.

      Besos.

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  8. Me acabo de releer...puto corrector!!!
    Un beso!

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    1. ¡jajajajaja!

      Aquí lo único puto que hay soy yo.

      Besos.

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  9. Como me.gustaría probar ese trecho (en relación al dicho),...pero es cierto, como latina y con respecto a mi cuando me dan ganas que comer verga, como y no hay nadie que me saque se ese deleite... Sentir ese sabor, textura y rigidez, Ufff es solo manjar de pecadores o no?.... Besos lujuriosos Muak!!!

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    1. Veo que tu sangre latina también es de las buenas, sobre todo cuando se trata de deleitarse con la comida de una gran verga... Está claro que sabes de lo que hablas.

      Espero que disfrutes muy a menudo con semejante manjar de pecadores.

      Besos.

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  10. Pero ¿Esto pasa en la vida real? ¿Hay mujeres así? Ni Latina ni rubia ni morena ni pelirroja ni una sola me he topado con tanto interés. Si esta es tu vida sexual señor Pecados en Carne. Mis felicitaciones

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    1. ¡Y tanto que ésto pasa en la vida real! Si no fuera por una cuestión de intimidad podría decirte el nombre y hasta enseñarte más de una foto de ella.

      Agradezco tus felicitaciones... por suerte o por desfracia esta es mi vida sexual sin tapujos.

      Un saludo.

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